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A lo sumo la melancolía de una vida demasiado corta para tantas bibliotecas, etc.

Un camino más para llegar al cielo de la Rayuela.

31 mayo, 2008

Sirva de precedente

Por una vez dije lo que tenía que decir a quien correspondía.

Por una vez, hice lo que quería sin pedir permiso a nadie.

Por una vez perdí sin que me ganaras.

Por una vez hice de medium entre mi corazón y todo lo demás.

Por una vez opté por el silencio en vez de improvisar alegatos al azar.

Por una vez no hice bromas al borde del colapso.

Por una vez llegué a Roma sin preguntar.

Por una vez la almohada no me contestó.

Por una vez no quise verle la hilacha.

Por una vez ejercí de autocrítica y me presté atención.

28 mayo, 2008

Dolor extraño

Existe solo por momentos...
Se intercala con la ira, un rato cada uno... incansablemente...

Dolor por estar sola, por ir a buscarte y encontrarme con nada.
Ira por eso. Por dolor. Por decir algo...

La ironía se burla de mi. Incurre en exeso, transgrede el límite de mi capacidad de soportar el golpe seco de tropezar con la realidad, y se retira... dejando en su lugar un nuevo vacío que se suma al que ya existía y lo hace crecer hacia abajo.
El pozo donde caí, del que parece no haber salida hasta tocar fondo.


22 mayo, 2008

Hoy no quiero saber de vos

Quiero reirme de los nervios hasta llorar reconociendo que me lastimaste, que la marca de tu huella va a estar en mi alma para siempre.
Quiero tiempo para decidir si vas a ser un recuerdo archivado o si prefiero permitir que seas recurrente para no cometer los mismos errores que, antes de saber que eran eso, me hicieron tan feliz.
Quiero esconderme del mundo para ganar un tiempo muerto, un tiempo de no existir, no estar para nadie... y estar para mi... para recuperarme... juntar fuerza y velocidad para pasar por arriba la muralla y dejarte de éste lado.
Quiero deshacer parte de nuestra historia para poder hacer un lindo recuerdo... por si un dia siento la inexplicable necesidad de hablar de vos y de mi como un nosotros.
Quiero suspirar y que lo que hay adentro mio se mezcle con el humo del café y se disuelva en el aire, para respirarlo reciclado.
Quiero gritar, pero que nadie me escuche.
Quiero buscar entre fotos y papeles lo que quiero guardar atesoradamente y deshacerme del resto.
Quiero lo que vale la pena, no basura.
Quiero transitar por la orilla del avismo, jugar un poco con fuego y quemarme... sufrir un poco el dolor que siento.

Y quiero que me dejes en paz.
Sola, solita.


[...]

17 mayo, 2008

Yo tengo la prueba de que el que busca, encuentra. Pero recién cuando desiste.

[...]

Que loco que ahora creo que la persona que buscaba sos vos...

Pensé que aquello ya se me había pasado. Que después de tanto tiempo la obsesión se había ido consumiendo hasta quedar reducida simplemente a una montaña de plástico calado y hojas escritas sin ningún sentido ni razón de ser...
Y hoy los papeles escritos con tu nombre, codificado, que arrugué y planché incontables veces indignada por tu indiferencia vestida -no disfrazada- de amistad, suman copias actualizadas.

Porque resulta que (re)apareces de la nada, y venís a reivindicarte de ésta manera.
Todo VOS cambias lo que intento entender, reemplazas las ecuaciones básicas de mi vida por las letras de tu nombre, te veo hasta en la sopa y mi subconsciente -o mis ganas de verte- hacen que el viento arrastre tu perfume con las hojas de los árboles.

Aumenta la gravedad del asunto. Yo tengo autorización para buscar nuevos horizontes, pasar por nuevos puertos y dejar en cada uno un amante distinto. Aunque tal vez, al final, resultes el único al que dedique tiempo y esfuerzo... y todo lo demás.

La iniciativa fue tuya.
Notifiquese.


Sonando: Yo quiero ser una chica Almodóvar, Joaquin Sabina.

11 mayo, 2008

Una experiencia propia que dice mas o menos así:

Fui un día cualquiera a un bar, Meridiano 69, en Neuquén... fue hace mucho... pero escucha esto.


Serían mas o menos las 3.30 ya del otro día cuando yo llegué... estaba bastante lleno... muchos de mis amigos y amigos de mis amigos... gente que iba conmigo al colegio, gente que no conocía... algunos unos años mayores que yo, otros algunos años menores... Todos amontonados, parados, sentados, en grupos, iban y venían... unos tomaban algo, otros pedían algo... otros ni una cosa ni la otra... nada fuera de lo normal...

En una mesa de las que están contra la ventana que da a la calle, en la esquinita, había un señor bajito, viejito, de jean y camisa a cuadritos rojos y azules, zapatos -por supuesto-, pañuelo en el cuello... pelo blanco, bigote también blanco..
Arriba de la mesa, un café y otro vaso que parecía tener whisky, por el color...
No pude evitar mirarlo porque de alguna manera desentonaba con el ambiente pero a la vez parecía estar en el mejor lugar.
Estaba escribiendo. Sacaba cada tanto una servilleta del servilletero y escribía con una lapicera de pluma. En las pausas miraba alrededor, y por la expresión de su cara estaba perdidísimo en una laguna de pensamientos, pero igual prestaba atención a lo que lo rodeaba.

Así como no pude evitar mirarlo, tampoco pude evitar cruzar todo el bar para acercarme y preguntarle -previa aclaración de que mi intromisión iba con todo respeto y solo por curiosidad- qué estaba escribiendo.
Me causó mucha ternura que para responderme se levantó de la silla y me miró sonriendo, como si hiciera ya un rato largo que esperaba que alguien hiciera exactamente eso. "Mis memorias, para mi ex mujer". Eso me dijo, así, tan natural como en realidad era, aunque yo jamás me lo huviera imaginado.

Con un gesto me invitó a sentarme en la silla enfrente a la de él y empezó a contarme todo... cómo había llegado a estar ahí, qué escribía, qué estaba pensando, que le estaba pasando... en fin, su vida pero resumida.
Hablaba respondiendo mis preguntas como si me leyera la mente porque yo me quedé muda.
Me huviera gustado, tanto como a él, gravar lo que decía... y digo que a él también le huviera gustado porque dejó de escribir para contarme, pero miraba las servilletas en blanco como si así fuera a quedar impreso lo que estaba diciendo.

"Te parece raro ver a un abuelo como yo aca, no? Lo que pasa es que estaba solo en mi casa y me puse a pensar, al mejor estilo Cacho Castaña en Café la Humedad, en mi época de estudiante, viste? En mi juventud. Y yo se que las cosas ahora cambiaron, que ustedes tienen como otros códigos y esas cosas... pero me dieron ganas de revivir todo eso y me vine para aca. Esta lindo el lugar éste, lástima que hay tanto ruido, no se puede hablar... bueno...
Lo que pasa es que estaba medio tristón, porque ahora estoy solo... ya hace unos años que mis amigos ya no están... Es decir, están conmigo por supuesto, pero no los puedo abrazar y si les hablo no puedo escuchar lo que dicen, me entendes?... viejo sordo yo...
(y sonrió moviendo la cabeza, asi como para que yo entendiera que en realidad estaba triste).
Y vos sabés nena que se me pasó de rápido todo... como es tu nombre?
(Mercedes), ah que lindo, como mi hermana (sonrió de nuevo) ...porque resulta que yo era como todos ustedes, un pibe normal (y señaló con los ojos para el medio del bar. Me dió la sensación de que en realidad el que me hablaba no era él, sino la voz de su experiencia, porque él en el fondo era uno mas dentro de ese montón... no se como explicarlo, era medio raro) yo iba a los bailes, salía siempre... bah, siempre que podía... Y ahí conocí a mi señora. Lo que me costó que me aceptara un cafe! mirá, vos no sabés... porque cuando yo la conocí ella se había peleado con su novio hacía unos días, y en esa época quedaba medio mal que se dejara ver con otro hombre... bueno, pero lo conseguí, le dije que ibamos a dar una vuelta para una plaza que había, donde no nos viera mucha gente y ahí aceptó... cuando llegamos, saqué de la mochila que tenía dos tazas, con platitos, cucharitas y todo, y un termo con café... eh? que tal? (sonrisa de galán en sus años mozos). Entonces bueno, después de un tiempo nos casamos... era muy linda ella... y tuve la mala suerte de que se fuera antes que yo. Y te juro nena que soy un salame sin ella. No sirvo para nada. Imaginate, toda una vida juntos... Y mis amigos también, se fueron yendo... y acá me ves. Eso de que no somos nada... a veces te digo, me lo creo...

Aunque te parezca mentira éste es el mejor lugar al que podía venir... no se si me vas a entender porque sos jovencita todavía, la experiencia es como un peine que te da la vida cuando te quedás pelado. Es así.
Yo me doy cuenta de que estoy cada vez mas viejo y quisiera dejar mi huella en este mundo, antes de pasar al otro..."

La charla fue larguísima... ya te digo, la huviera gravado... pero creo que con eso basta para decir muchas cosas...
Me quedó la sensación de que él estaba contento de haber podido contar su historia y que tal vez yo se la podría contar a alguien mas... y así se haría inmortal algo de él.

No nos conocíamos ni nada... y no se el nombre de ese señor... pero todo el resto, si.

04 mayo, 2008

AMAD que es lo que os queda...

¿En qué pensabas? Cuando llegues a viejo, si tenés la mala suerte de lograrlo y la buena suerte de que nadie te dio, en algún momento, lo que te merecés, te vas a dar cuenta de que estás mas solo que el uno... un uno que no es primero sino último porque tu cuenta es regresiva.
Tiraste muchas piedras y escondiste las manos, pero todos saben de dónde vienen... y es de vos.
Esto no es una novela; aca lo que pasa, pasa de verdad y acarrea sus consecuencias. Esquivalas mientras puedas porque cuando una sola te alcance, te vas a encontrar en una avalancha de la que no podés escapar... de toda la mierda que desparramaste y que te vuelve.
¿Te divertiste? Yo no, nadie. Lastimaste a mucha gente y esa gente tiene los amigos que vos no.
Tu miedo a que te lastimen te está tendiendo una trampa, porque vos no sos inmune.
Tu miedo a vivir, el que ocultás haciendo la vida loca, te quiere convencer de que nadie te va a dar lo que necesitás y te va a terminar de destruir.
¿En qué pensás cuando esás solo con tu conciencia? Nadie te cree que no tenés.
Vos no contabas con que se sepa tanto de vos en tan poco tiempo, pero se sabe. Si querés, seguí repitiendo que sos una buena persona hasta que te lo creas. Yo no te recomiendo el autoconvencimiento. Las palabras se las lleva el viento y lo que quedan son las acciones, cuidado.
Todavía tenés tiempo de cambiar, no lo desperdicies porque no es eterno y el final no avisa.
Lo que hiciste hasta ahora no tiene solución. No pidas disculpas porque no tenés credibilidad... Ni tuya.
Empezá de cero, en otro lugar, con otra gente...
Y acordate que no podés dar el pasado por pisado, porque cuando estés distraido, tu pasado te puede pisar.-
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